domingo, 7 de octubre de 2018

ELECCIONES MUNICIPALES 2018 EN LIMA METROPOLITANA. Un voto anti Urresti-Reggiardo


Veo el titular en El Comercio del día de hoy y me asusta la proyección.   De los tres confío más en el candidato que se encuentra en el centro. ..Jorge Muñoz de ACCIÓN POPULAR. Sí, la lampa de Fernando Belaunde Terry.  
Por las pequeñas vacaciones me puse a investigar sobre las encuestadoras. https://www.ipsos.com/es-pe/intencion-de-voto-municipal-2018-lima-metropolitana  Y esta es la que merece publicarlo.   ¿Quién es el mejor preparado? Jorge Muñoz ¿Quién es el más honesto? Jorge Muñoz.
¿Necesitamos un candidato vozarrón como Urresti?   Campechano a ultranza, listo para dar el golpe a diestra y siniestra.  ¿Recuerdan cuando fue interpelado por el Kongreso? y ante el cuestionamiento de Kenyi, respondió “Tampoco, tampoco” de forma sarcástica, mordaz.   La cachocidad es su divisa.   Es una fusión de Luis Cáceres Velasquez con Ricardo Belmont Cassineli.
En una entrevista en La República 02 SET 2018 en DOMINGO p.04 https://larepublica.pe/domingo/1310124-ponen-granada-les-devuelvo-bazuka espetó sin medias tintas, con ese desparpajo que lo caracteriza: “A mí me ponen una granada y yo les devuelvo una bazuka” ¿Y con esas ‘palabritas’ o, mejor dicho, con ese temperamento, el juez lo absolvió?    Esa forma de responder me recuerda a Alberto Fujimori que dijo con esa voz bravucona, pechando a los magistrados “SOY INOCENTE”, mientras que su abogado movía la cabeza hacia ambos lados ya que estaba demostrando que no tenía voz de mando, que fue engañado por su socio Montesinos…plop.
Queremos un alcalde que sea digno de una capital de nuestro país, no un Rambo o un Terminator.   Un alcalde que sea cordial, que tenga un lenguaje ponderado, alturado.   Locuaz sí pero no charlatán.
Ah, a la pregunta ¿Quién es el más deshonesto y el menos preparado? El ex militar figura en el podio.
No a Urresti, no a Reggiardo, no a los Outsiders.   Fortalezcamos los partidos políticos de forma crítica.



Nuestro voto en estas elecciones municipales debe ser estratégica, desapasionada, sacrificando nuestro verdadero voto por uno que se encuentre en el podio.   El mal menor, como diríamos.   No nos encontramos en la primera vuelta, porque simplemente no existe.   Si fuera así votaría por esa florcita verde del Frente Amplio.   Lamentablemente no se encuentra en las preferencias de la ciudadanía.   A raíz del debate escuché sus pergaminos que corresponde a un político y no a un politiquero como lo que son Urresti y Reggiardo.   No está comprometido con ningún asesinato a periodista, ni tampoco se le denunció por plagiar su programa municipal.
Por ello ante esta coyuntura y ante el titular de hoy en El Comercio veo a tres personajes que tienen más posibilidades de remplazar a Castañeda https://www.cpi.pe/images/upload/paginaweb/archivo/23/oplim_simulacion_votacion_domingo_30_201809.pdf De los tres, el que se merece es Jorge Muñoz de Acción Popular.   Ya por encontrarse en un partido político. Ya por tener experiencia edil.    
¿Cuál fue el objetivo de Verónica Mendoza de votar por PPK? Simplemente para que la señora K no llegue al poder ya que representa todo lo que ahora es el Kongreso: una dictadura a imagen y semejanza de la hija del dictador.
¿Cuál debe ser nuestro voto? Un voto Anti Urresti y Anti Reggiardo.   Un voto anti improvisación, un voto anti caudillo.   Es un voto anti outsider: https://larepublica.pe/domingo/1310126-nacimiento-hermanon    Un voto ético.   Un voto por Jorge Muñoz. 

EN CARABAYLLO: Al salir de mis labores no vi pasar mi ómnibus  preferido.   La música me atrajo.   Fui hacia él, quería escucharlo…no fue así.   Tenía un señor escenario.   No se encontraba el candidato sino dos animadores.   ¿Algún regidor? Musité, ante el temor de alguna respuesta para nada democrática de sus simpatizantes decidí retirarme…caminar, porque no encontraba ningún vehículo que me llevara a mi aposento.  Era el candidato de la A.
En el transcurso me percaté que varios estudiantes se dirigían presurosos al escenario de otro candidato al municipio.   Un buen grupo de asistentes (porque no eran simpatizantes, salvo equivocarme) se encontraban con el celular en la mano hacia los artistas.   Sí, artistas.   No, no me he confundido, eran artistas; no eran políticos, eran artistas.   Me imagino  que esos artistas no eran simpatizantes.   Imagino también que habían sido remunerados por el candidato del trencito.   ¿Algún regidor habló? ¿El candidato?  Vi el escenario, menos ostentos que el primero pero se defendía.   Posiblemente priorizaron al Grupo Internacional del tal Dominguez.   Seguí la marcha.
Ya cansado tomé el vehículo que recordaba mi adolescencia y pude advertir otro escenario, de menor trascendencia pero con otra particularidad.   Se encontraba payasitos.
En palacio Municipal de Carabayllo llegué escuchar, desde lejos, a un grupo salsero.
EN COMAS: Un candidato se le ocurrió convocar a sus simpatizantes y demás votantes a un concierto de despedida en los interiores de Jesús Obrero.   Fueron más de tres grupos musicales.   La lista de Reggiardo.
Síntesis: animadores, grupos musicales, payasitos en mítines.   Emulan al padre de los shows. ¿No recuerdan el baile del chino?
¿Tanto es el deseo de ser alcalde para servir a la comuna desde el sillón municipal? ¿Tanto es el sueldo del alcalde que les permite invertir de esa manera? ¿Poco es lo que reciben como empresario que desean cachuelear como alcalde? ¿Dónde está la ganancia? Ah, en los contratos, en las adendas.   ¿Los partidos tradicionales hicieron lo mismo? No, fue una inversión franciscana, austera, simbólica.  
De camino a donde va a sufragar fíjese, percátese ¿Cuántos letreros, gigantografías existe? Y de los que más hay es de los independientes: de la A, del trencito, de PP, PN. ¿Tan desesperados están en ganar? ¿O tan desesperados están en no perder?  
Estos candidatos que no tienen una trayectoria política, son mayormente empresarios.   Y piensan como empresarios.   Ellos no piensan que van a regalar su dinero.  Si no, no serían empresarios.    No, ellos piensan en que van a invertir su dinero.   Y toda inversión tiene ganancias.
En la época de Mario Vargas Llosa se criticó gastos exorbitantes de sus candidatos para el congreso.   Y la pregunta era similar ¿Por qué tan millonaria inversión?
Por cierto, hay una pregunta que no se lo ha hecho a ningún candidato a Lima Metropolitana: Ud. Urresti o Reggiardo, ¿Conoce a todos sus candidatos de los distritos de Lima Metropolitana? Si la respuesta es afirmativa le repreguntaría, entonces ¿Por qué no existe una foto de su candidato de algún distrito con Ud. Urresti o Reggiardo?
Por ello, mucho cuidado por qué candidato vas a votar.   Y, si piensas que todos son corruptos NO VOTES POR NINGUNO.
Hoy, si gana Jorge Muñoz, no ganó él sino la democracia.   Ganó la democracia, perdió los outsiders, perdieron los oportunistas, perdieron los aventureros, perdieron los que creen que con tan solo colocar su nombre ganarán…el síndrome Belmont.
  

sábado, 6 de octubre de 2018

CIUDAD DEL CABO SIN AGUA

"Día cero": 4 claves para entender por qué Ciudad del Cabo puede ser la primera gran ciudad del mundo en quedarse sin agua.



Muchos habitantes de Ciudad del Cabo llevan días recogiendo agua de fuentes para tener provisiones de cara al 'Día cero' en que el suministro en los hogares será cortado. 

A partir del 1 de febrero, los habitantes de Ciudad del Cabo solo podrán utilizar 50 litros de agua al día.
Es una de las nuevas restricciones que entrará en vigor para tratar de evitar lo que se conoce como el 'Día cero': el momento en que por primera vez los grifos de una gran ciudad del mundo podrían quedarse sin agua ante la falta de reservas.
Si los niveles en las presas no mejoran, las autoridades pronostican que a partir del 12 de abril la población tendrá que acudir a uno de los 200 puntos de distribución de agua que se abrirán en la ciudad para recoger un máximo de 25 litros diarios.


"Tienen que ahorrar agua como si su vida dependiera de ello, porque depende de ello (…). Nadie debería estar duchándose más de dos veces a la semana", dijo la jefa de gobierno provincial, Helen Zille, quien continúa convencida de poder evitar la emergencia.
Pero ¿cómo es posible que la segunda ciudad más poblada de Sudáfrica y uno de los principales destinos turísticos del mundo haya llegado a esta crisis que su alcaldesa denominó como "punto sin retorno"?

1. La peor sequía del siglo
La ausencia de lluvias continuada en el tiempo es, sin lugar a dudas, uno de los motivos principales por los que Ciudad del Cabo ha llegado a este punto.


Aunque Ciudad del Cabo está rodeada de agua, muy poca se aprovecha actualmente para el consumo humano. 

Después de varios años consecutivos con escasas precipitaciones en medio de una de las peores sequías del siglo en la región, los niveles de las presas de la ciudad cayeron en picado.
Si en 2014 se encontraban casi llenos, a inicios de este año estaban en el 28% de su capacidad.
La esperanza más cercana de que la situación pueda mejorar no llegaría hasta mayo, cuando comience la temporada de lluvias.
Pero pueden volver a no ser suficientes y, en todo caso, la crisis no se solucionaría de manera inmediata.
"Llevará varios meses que las presas comiencen a rellenarse aunque sea un poco, y años antes de que se recuperen por completo", según publicó en el sitio Earther Christian Alexander, especialista en sostenibilidad y planificación urbana basado en Ciudad del Cabo
El fenómeno meteorológico "El Niño" es el principal responsable de la situación climática que afecta a la región, y que provoca que el extremo sur de África se convierta en una de las zonas más secas.
El nivel de agua en la presa de Theewaterskloof, la principal proveedora de Ciudad del Cabo, es crítico.

Sin embargo ¿por qué Ciudad del Cabo llegó a esta situación de emergencia si el fenómeno también afecta a otros países?

2. Aumento de la población
La principal explicación es el continuo aumento de la población que Ciudad del Cabo experimentó en los últimos años.
Se calcula que desde 1995 el número de habitantes creció en torno a un 80%, de 2,4 millones a los 4,3 millones que se estima viven en la actualidad.
La capital acoge a cerca del 65% de toda la población de su provincia, Cabo Occidental, donde las proyecciones también estiman que el número de habitantes continuará creciendo en las próximas décadas.
También cada vez son más los visitantes que convirtieron a Ciudad del Cabo en uno de los principales destinos turísticos de toda África.
"El agua no es un privilegio, es un derecho": ciudadanos de Ciudad del Cabo protestan estos días por la gestión municipal de la actual crisis.


Parte de la población local cuestionó que los turistas no fueran a contribuir al ahorro de consumo de agua, pese a que la ciudad quiere que sigan las mismas medidas y recomendaciones.
Pese a todo, lo cierto es que los turistas internacionales suponen solo el 1% de la población de Ciudad del Cabo en temporada alta, según la agencia promotora de turismo provincial Wesgro,

3. Escasez de fuentes alternativas
Frente a este aumento de la demanda de agua por parte de una población que casi se duplicó en dos décadas, las infraestructuras y la provisión de fuentes alternativas en la zona no parecen haber avanzado a la misma velocidad.
Es cierto que se realizaron obras importantes, como la inauguración en 2009 de la presa del río Berg que aporta casi el 20% de capacidad de la red local de suministro de agua. Los muros de otras presas fueron elevados para aumentar su capacidad.
Pese a las medidas puestas en marcha, el nivel de agua en las presas que abastecen Ciudad del Cabo continúa a la baja.

Las autoridades iniciaron otros proyectos alternativos como plantas de desalinización para hacer potable el agua del mar que rodea prácticamente todo Ciudad del Cabo. También apostaron por sistemas de reciclaje de agua o de extracción de agua subterránea.
Pero la mayoría de estos proyectos aún se encuentran al 50% de su construcción, por lo que muchos acusan al gobierno de no haber actuado con la previsión suficiente para hacer frente a esta crisis en una zona ya afectada previamente por otras sequías.
Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) en Sudáfrica, el aprovechamiento de los acuíferos que abundan en la zona puede ser clave en este momento crítico.
"La vida después del 'Día cero' presentará circunstancias excepcionales, y esperamos que se establezcan reglamentos de emergencia para permitir usar y compartir aguas subterráneas con los vecinos para más usos", dijo en un comunicado.
Las autoridades de Ciudad del Cabo están realizando perforaciones para aprovechar el agua subterránea de los acuíferos presentes en la zona.

Según WWF, en Ciudad del Cabo existen 22.000 perforaciones registradas que se gestionan de manera privada.
Sin embargo, el acceso libre a esta agua subterránea no dejaría de ser una solución parcial, ya que no se puede utilizar para consumo humano sin un análisis y tratamiento previo.

4. Falta de concienciación
Aunque el consumo de agua entre la población general se redujo en las últimas semanas, parte de los habitantes se resiste a cumplir las medidas de ahorro impuestas por el gobierno.
Según los últimos datos, solo el 40% de la población limita su consumo de agua a los 87 litros diarios recomendados actualmente.
Está prohibido regar jardines con agua municipal. Las familias más afortunadas que cuentan con tanques en sus casas recogen el agua de lluvia para sus plantas.

Y estas cifras no arrojan buenas perspectivas de cara al nuevo límite de 50 litros al día que entra en vigor el 1 de febrero.
Antes de la crisis, los residentes de la urbe usaban entre 250 y 350 litros al día, según el doctor Kevin Winter, del instituto Future Water de la Universidad de Ciudad del Cabo.
Las grandes diferencias en la cantidad de consumo entre zonas también son reflejo de las desigualdades existentes en la ciudad.
"Los asentamientos informales y empobrecidos, que constituyen la mayor parte de la población, usan menos del 5% del agua municipal total", según el experto en sostenibilidad Christian Alexander.
Si la situación no mejora antes del 12 de abril, los habitantes de Ciudad del Cabo tendrán que acudir a puntos colectivos de distribución de agua.

Las tasas de consumo son desproporcionadamente más altas en los barrios más ricos, de baja densidad y con muchas viviendas habitadas por una sola persona.
Serán estos sectores de la población los que más notarán las restricciones a partir del 12 de abril.
Para las zonas más pobres de la periferia, donde se concentra gran parte de la inmigración llegada de países cercanos, el 'Día cero' de consumo de agua es ya una realidad desde hace años.

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domingo, 5 de agosto de 2018

EL CUIDADOR DE LOS ANDES


Americo González Caldua lleva más de dos décadas como asistente de montaña en la Cordillera Blanca de Perú.

Un peruano ha dedicado su vida a los glaciares y ahora los ve desaparecer.
Américo González Caldua ha pasado décadas como ayudante de campo en la Cordillera Blanca de Perú, donde disfrutaba de las capas de hielo que marcaron su juventud. En la actualidad, dice, ya solo se ve piedra.
HUARAZ, Perú – La vida de Américo González Caldua, de 50 años, ha coincidido con la desaparición de los glaciares de los picos de los Andes. Cada año que pasa, a medida que se eleva la temperatura de las montañas, el casquete glaciar retrocede unos 18 metros.
Durante la estación seca —cuando disminuyen las tormentas y comienza la temporada de investigación— González se dirige hacia las heladas cúspides de los picos cercanos, con marcadores y prismas de agrimensura en mano. Lleva taladros de perforación pesada para extraer muestras de las profundidades de los glaciares, que revelan la imagen de la atmósfera de hace un siglo.
Conoce las capas gélidas como nadie. González no es científico ni montañista, pero es el hombre que suele seguir a los investigadores mientras carga sus equipos.
El Everest tiene a los sherpas pero la Cordillera Blanca, una sierra nevada en el norte de Perú, tiene a los ayudantes de campo. Son hombres de montaña —en su mayoría indígenas— y en el transcurso de la última generación han visto desaparecer rápidamente una vasta extensión de hielo que había estado ahí desde hace siglos.
“Antes, nuestros glaciares se veían hermosos; nuestra cordillera estaba cubierta de una capa blanca espectacular”, dijo González hace poco en un pequeño albergue para montañistas ubicado cerca del campamento base de un pico de alrededor de 5400 metros. “Pero hoy, ya no vemos eso en nuestro glaciar, y perdemos más y más cada día. En vez de nieve, vemos piedras”.
De todos los glaciares que se han visto afectados en el mundo, los que se encuentran en esta parte de América del Sur son los que probablemente desaparecerán primero. Los científicos los llaman glaciares tropicales, casquetes de hielo que se encuentran en lugares más cálidos como Ecuador e Indonesia, donde las cúspides elevadas de las montañas los han resguardado durante miles de años del calor de las temperaturas selváticas a sus pies.
Sin embargo, incluso estos santuarios elevados se encuentran en crisis. Los científicos climáticos dicen que la capa de hielo se redujo casi una cuarta parte en los últimos cuarenta años debido al aumento de las temperaturas. Dado que la tasa de deshielo aumenta cada año, algunos predicen que dentro de cincuenta años muchos de los picos en la región ya no tendrán glaciares.
“No es la Antártida, donde si hay una grieta de un kilómetro todo mundo le presta atención”, dijo Justiniano Alejo Cochachin, quien trabaja en la Unidad de Glaciología y Recursos Hídricos del gobierno peruano. “Son diecinueve metros al año, es poco a poco”.

Los glaciólogos estiman que el Gueshgue y otros glaciares de la Cordillera Blanca podrían desaparecer en cincuenta años si se mantiene la tasa actual de deshielo.

En las décadas que lleva haciendo recorridos, González ha pasado mucho tiempo mirando de cerca el trabajo de científicos como Cochachin, lo cual le ha permitido ver con sus propios ojos un paisaje que ha sido alterado por el cambio climático.
Observó que los alrededores del glaciar Pastoruri se volvían cada vez más rocosos por lo que, al derretirse el hielo, se hallaron fósiles que no habían visto la luz del día en años, incluyendo los de helechos y otras plantas. Ha visto cómo los ríos se tiñen de rojo, cuando otro glaciar se derritió y empezó a liberar los metales pesados que envenenaron el agua corriente abajo.
“Sin agua, no hay vida”, dijo González.
Su trabajo comienza temprano, mucho antes del amanecer, cuando González empaca los crampones que usan para caminar sobre los glaciares, los taladros para hacer hoyos profundos, los instrumentos topográficos, los cascos, los guantes y el equipo para construir un refugio, todo en una mochila casi tan grande como él.
La comida suele ir a lomo de mula, siempre y cuando la mula pueda subir. De lo contrario, González la traslada al campamento durante varios días.
González aseguró que ascender a un glaciar llamado Yanamarey no sería tan extenuante, tomando en cuenta sus recorridos habituales: ir y regresar solo le tomaría unas diez horas. Así que una mañana partimos con Rolando Cruz, un investigador de Huaraz que iba a tomar algunas medidas en la base del glaciar.
Las largas horas de ascenso suelen ser silenciosas; González busca lo que él define como “la ruta perfecta” a través del paisaje pantanoso escondido entre la niebla, donde se elevan los picos irregulares a cada lado y los halcones hacen sus nidos. Las vastas planicies se extienden a lo largo de kilómetros y los lechos de lagos de la Era del Hielo, ahora secos, son campos de pastoreo de ganado.
“Antes las vacas no estaban aquí”, observó González, y agregó que, desde que subieron las temperaturas, los animales van a pastar a altitudes más elevadas.
González escogió una ruta que había cruzado en innumerables ocasiones a lo largo de décadas, desde su primera visita al Yanamarey a principios de los años noventa, cuando comenzó a trabajar con los científicos que estudiaban el glaciar. Las descripciones que ofrece de cómo era la zona en esa época son muy variadas. A veces, hace referencia a un edificio que “tenía muros azules”. Otras, habla de “la hermosa y larga lengua” del glaciar, como si se tratara de un animal.
“Sí, está vivo”, dijo, describiendo el lento movimiento del glaciar bajo sus pies.

A la derecha, Americo González Caldua usando un taladro para conseguir muestras de debajo de la superficie del Gueshgue.

En los años noventa, los ascensos llegaron a ser una escapatoria temporal de los conflictos que estallaban más cerca del nivel del mar, cuando Sendero Luminoso, el grupo maoísta rebelde que aterrorizó a Perú durante décadas, atacó a políticos en el poblado cercano de Huaraz y plantó tres autos bomba. A pesar de la agitación, cada año llegaban científicos estadounidenses y de otras partes y González los llevaba a la cima.
“Cuando uno está en el campo, la mente se despeja”, dice.
El sonido del hielo agrietándose, que se escuchaba en las capas de hielo que los científicos venían a estudiar, era lo que más le perturbaba. “Tac”, dijo, “como un estruendo”. Y cada año que volvía, el Yanamarey estaba más lejos que la vez anterior.
Nuestro ascenso continuó. El paisaje se convirtió en una serie de peñascos y, después, apareció el glaciar.
Ese día se veía muy distinto a lo que había descrito González. La capa de hielo, que alguna vez había alcanzado el lago que se veía más abajo, había retrocedido hasta cuesta arriba de la ladera rocosa de la montaña, y ahora tan solo era una mancha asomándose detrás de las rocas. No había “muros azules” ni una “lengua”, solo una delgada capa de hielo sobre una franja de rocas sin vegetación.
“Se ve gris, como el plomo”, dijo González en varias ocasiones.
Cruz escaló, tomó sus medidas un poco más adelante y regresó poco después. Los dos hombres intercambiaron la misma mirada de resignación y después comenzaron el descenso.

González Caldua se toma un descanso durante el trayecto de cuatro horas del glacias Gueshgue al campamento base.

A su edad, González sabe que estos recorridos no durarán para siempre. Sus rodillas han comenzado a resentir las largas caminatas, en especial durante el descenso cuando carga enormes cantidades de equipo. “Uno no tiene la misma fuerza”, comentó.
De regreso en el albergue en Huaraz, González volteó hacia donde estaba su hijo Álvaro, de 18 años, que nos había alcanzado esa tarde. El joven me contó que pronto comenzará a estudiar climatología en la universidad, inspirado por su padre, que hace algunos años lo llevó a conocer la capa de hielo.
¿Y a González quién le mostró los glaciares? Fue su madre, recuerda, un día frío que miraban juntos los picos desde una granja cercana.
“Se podían ver dos glaciares blancos a la distancia”, dijo. “Y nuestra madre los señaló y dijo: ‘Raju’, que es la palabra quechua que significa hielo”.
En aquel entonces, el hielo parecía tan permanente como las montañas.
“No, nunca me imaginé esto”, dijo González, describiendo la situación actual. “De niño, uno no se puede imaginar lo que sucederá más adelante”.






sábado, 2 de junio de 2018

DESTRUYENDO (incendio) EL PATRIMONIO FORESTAL

Alarma en el norte
¿QUIÉN INCENDIA LOS BOSQUES DE LAMBAYEQUE?
A pesar de la falta de equipos, la Compañía de Bomberos atendió 20 de los 27 incendios registrados en Lambayeque.


 El 27 de febrero un incendio consumió cercad de 2 000 hectáreas e el caserío Santa Rosa, donde vive Edith Carranza.

En cuatro meses se registraron 27 incendios forestales que afectaron más de 5.000 hectáreas de bosque en Lambayeque. Bomberos e Indeci sospechan que traficantes de tierras habrían provocado el fuego.
Un ‘wishco’ sobrevuela el bosque hasta aterrizar sobre un tronco oscuro, agrietado, hecho carbón. Los pobladores del caserío Santa Rosa, ubicado a 50 minutos del distrito de Pítipo, en Lambayeque, llaman así al gallinazo de cabeza roja: un plumífero que busca animales muertos para alimentarse. Minutos después, otros dos ‘wishcos’ aterrizan sobre los restos de un algarrobo. El escenario es desolador. Cientos de árboles consumidos por el fuego hacen de este bosque un cementerio.
En cuatro meses, según cifras del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), 27 incendios acabaron con 5.200 hectáreas de plantaciones forestales y cultivos agrícolas (ver infografía), un área que es mayor a la de todo el distrito de Chiclayo, que tiene 5.000 hectáreas.
Solo en Santa Rosa, las llamas quemaron cerca de 2.000 hectáreas de bosque seco; mientras que en Salas, distrito que encabeza la lista de daños, fueron afectadas 2.300. Con estos números, Lambayeque se convierte en la región más afectada por el fuego, a nivel nacional, seguida por Puno, Cusco y Cajamarca.
El jefe regional del COER, Manuel Yerrén Callacná, precisa que estas cifras son preliminares, pues no todas las plataformas de Defensa Civil de los municipios cumplen con enviar su evaluación de daños. El deterioro podría ser mayor.
“Como son áreas de pastos naturales y no hay afectación a las familias, (los municipios) desestiman enviar sus fichas o no las envían a tiempo y eso retrasa la información”, se excusa el funcionario.
Por este motivo, la oficina del COER tampoco maneja estadísticas detalladas del 2017, pero Yerrén estima que se produjeron 23 incendios con una afectación de 2.000 hectáreas. Es decir, en los cuatro primeros meses del 2018 se dañó más que todo lo registrado durante el año anterior. Un dato importante es que las zonas incineradas en ambos periodos fueron similares (Salas, Olmos, Motupe), a excepción de Chongoyape, que aparece entre los distritos afectados del 2017.

Daños irreparables
Los incendios forestales no solo destruyen bosques o perjudican a la fauna que habita ese ecosistema, también traen consigo daños colaterales. El Centro Boliviano de Estudios Multidisciplinarios (CEBEM) explica que la población expuesta de forma directa o indirecta a estos siniestros puede presentar mayor riesgo de enfermedades respiratorias, disminución de la función pulmonar y enfermedades cardiovasculares. Además, el suelo de las áreas afectadas puede volverse infértil, pues la quema favorece su erosión y pérdida de nutrientes.
"Se destruye el patrimonio forestal, el suelo no vuelve a captar bien el agua, se destruye la flora y fauna silvestre, ocurre la migración de especies en peligro. Es difícil cuantificar el daño que ocasiona, y la única forma de rehabilitar estas zonas es a través de la reforestación", afirman especialistas del Servicio Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor).
La reforestación en las áreas afectadas ha avanzado en un 30%. El Serfor señala que esto se debe a la falta de presupuesto.

Primeros indicios
Sea de forma intencional o negligente, la mayoría de los siniestros son provocados por el hombre. Para el Serfor y el Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp), su causa principal radica en las malas prácticas agrícolas de los campesinos, quienes queman los rastrojos (maleza) de sus chacras a fin de preparar el terreno para una nueva campaña.
"El fenómeno de El Niño costero dejó gran vegetación por estos sectores. Al pasar el tiempo, la humedad desapareció y quedó un material seco que es como combustible. Si la gente quema algo cerca, el fuego se extenderá de manera fácil", detalla el representante de Sernanp en Lambayeque, Antonio Gamonal Medina.
Sin embargo, los reportes que ha recibido el Instituto de Defensa Civil (Indeci) indican que gran parte de estos incendios son producidos por traficantes que buscan apropiarse de los terrenos.
"Se sabe que detrás de los incendios de este año y del anterior estarían traficantes de terrenos, especialmente en la zona de Chaparrí (Chongoyape y Pítipo) y Salas. En estas zonas se debe intervenir, porque incluso han muerto personas y eso genera preocupación", refiere el jefe regional del Indeci, Carlos Balarezo Mesones.
¿Es esto posible? El jefe de la II Comandancia Departamental del Cuerpo de Bomberos, Eduardo Estévez Albújar, asegura que estos incendios no pudieron iniciarse de forma natural, pues la temperatura para que esto suceda debería superar los 40° C, pero esta zona solo llega como máximo a los 30° C.
A pesar de la falta de equipos, los hombres de rojo atendieron 20 de las 27 emergencias generadas por este tipo de desastres.
"Uno de los hechos que nos hacen suponer que algunos incendios fueron provocados son las grandes cantidades de terreno afectado. Además, las horas y días donde suceden también se repiten constantemente. ¿Por qué? Estos indicios deberán ser investigados en su momento por la Fiscalía y la Policía ambiental", agrega Estévez.
Asimismo, el activista ambiental Javier Ruiz Gutiérrez afirma que este modus operandi es utilizado por los traficantes para limpiar el terreno y luego poder lotizarlo.
En el caso de la reserva de Chaparrí –según Ruiz–, durante el 2017 se registraron diez incendios que afectaron cerca de 300 hectáreas de bosque seco. Los comuneros denunciaron que en el sector Pampas Yaypón los invasores quemaron el área para luego retirar los árboles carbonizados con maquinaria pesada.
"Estoy convencido de que los traficantes de tierras están detrás de estos incendios forestales. Si fuera un hecho natural, sería constante todos los años en Lambayeque. Las malas prácticas agrícolas han estado siempre, entonces, ¿por qué no sucedían tantos incendios como ahora? Es evidente que el problema ha desbordado la capacidad de las entidades competentes”, argumenta Ruiz.
El ambientalista también refiere que los traficantes invaden Salas, Chongoyape y Pítipo, porque existirían proyectos hidráulicos para dotar de agua ciertas zonas del bosque seco.

En silencio
En el 2016, los distritos de Salas, Incahuasi y Cañaris fueron declarados en emergencia nacional debido a los incendios forestales. Hasta la fecha, el COER no ha podido determinar con precisión el área afectada y, a pesar de ser considerado un delito, la Fiscalía tampoco ha encontrado responsables.
“(En los incendios del 2016) jamás se determinaron culpables. Hubo un equipo de fiscales que fue a inspeccionar el lugar, pero no pasó absolutamente nada. Al parecer, las normas no están muy claras, el delito ambiental no está muy bien tipificado o los fiscales y jueces no lo entienden. Pero ese es un problema muy grave, si no se sanciona a los responsables eso va a continuar y le va a seguir generando grandes pérdidas al Estado”, cuestiona Balarezo.
Tanto la Fiscalía Especializada en Material Ambiental como la Policía Ambiental de Lambayeque se abstuvieron de declarar para este reportaje.
En medio de ese silencio, la teniente gobernadora de Santa Rosa, Edith Carranza Fernández, recuerda bien el incendio del pasado 27 de febrero. El fuego estaba por todos lados. No había una zona de escape. Las llamas rodeaban su granja. En ese momento pensó en su hija de cuatro años, se armó de coraje y junto a otras cien personas fue a apagar el incendio. Dos meses después, las huellas no se borran, las cenizas todavía vuelan por el aire.



domingo, 25 de marzo de 2018

ELPLÁSTICO EN ELMUNDO

LA PREOCUPANTE VELOCIDAD A LA QUE ESTÁ CRECIENDO LA GRAN ISLA DE BASURA DEL PACÍFICO QUE YA TIENE TRES VECES EL TAMAÑO DE FRANCIA

La gigantesca isla de basura en el Océano Pacífico está creciendo a gran velocidad, según una nueva investigación publicada en la revista Nature.
De acuerdo al estudio, esta área de residuos que se expande por un 1,6 millones de Km2 —es decir, casi tres veces el tamaño de Francia— contiene cerca de 80.000 toneladas de plástico.
Esta cifra es 16 veces más alta de lo reportado anteriormente.
Un lugar específico dentro de esta área tiene, además, la mayor concentración de plástico jamás registrada.
"La concentración de plástico está aumentando. Creo que la situación está empeorando", señaló Laurent Lebreton, autor principal del estudio de The Ocean Cleanup Foundation en Deltf, Holanda.


Esta área de basura es descrita a menudo como una masa o una isla, aunque en realidad es una zona con una gran concentración de plástico que aumenta a medida que uno se aproxima a su centro.

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"Esto pone de manifiesto la urgencia de tomar medidas para detener la llegada de plásticos al océano y para limpiar el desastre existente".
La basura se acumula en todos los océanos, pero la mancha más grande es la que está en el Pacífico, entre Hawái y California.
Esta área de basura es descrita a menudo como una masa o una isla, aunque en realidad es una zona con una gran concentración de plástico que aumenta a medida que uno se aproxima a su centro.
Cantidad "impactante"
Los investigadores utilizaron botes y aviones para mapear esta zona en el norte del Océano Pacífico, donde las corrientes rotativas y los vientos hacen que converjan los desechos marinos, incluyendo el plástico, las algas y el plancton.

Parte del plástico proviene de redes de pesca.

El trabajo, que se realizó a lo largo de tres años, mostró que la contaminación por plástico está "aumentando exponencialmente y a un ritmo más veloz que el agua circundante", dijo el equipo internacional de investigadores.
Los microplásticos representan el 8% del total de la masa de plástico flotante.
De los 1,8 billones de trocitos de plástico, algunos son más grandes que los microplásticos, incluidos pedazos de redes de pescar, juguetes e incluso un asiento de inodoro.


El uso de nuevos medios de medición aéreos y marítimos explican, en parte, por qué los nuevos estimados son más altos que en el pasado.

Erik van Sebille, de la Universidad de Utrecht, en Holanda, quien no participó en el estudio, dijo que la cantidad de basura hallada es "impactante".
"Si bien las estimaciones tienen un rango incierto, hablan de una cantidad de plástico abrumadora".
"Y también descubrieron que la isla se está moviendo más de que lo que se esperaba".
Cambios en el uso
El uso de nuevos medios de medición aéreos y marítimos explican, en parte, por qué los nuevos estimados son más altos que en el pasado.


Sin embargo, las diferencias pueden deberse también al incremento de los niveles de contaminación plástica en el tiempo, desde que se hicieron los estudios anteriores.
La cantidad de plástico que llegó al mar después del terremoto y tsunami de Japón en 2011 puede ser la causa de al menos el 20% de plástico acumulado en años recientes, señala estudio.

Lo que el estudio descubrió:

·        Los plásticos constituyen el 99,9% de todos los residuos en esta parte del océano.

·    Al menos el 46% de los plásticos son redes de pesca y más de tres cuartos de los plásticos eran pedazos de más de 5 cm, entre los que se incluyen plásticos duros, hojas plásticas y película de plástico.

·   Aunque la mayoría de los residuos estaban desmenuzados en fragmentos, observaron un número reducido de objetos: contenedores, botellas, tapas, cintas de empaque, sogas y redes de pesca.

·       En 50 objetos pudo leerse la fecha de producción: uno era de 1977, siete de los años 80, 17 de los 90, 24 de la década de 2000 y uno de 2010.

·    Solo cierto tipo de basura era lo suficientemente gruesa como para flotar y permaneció en el lugar, como por ejemplo plásticos comunes como el polietileno y el polipropileno, que se usan en los empaques.

·     Cada año, millones de toneladas de plástico ingresan en el océano. Algunos pedazos acaban en los grandes sistemas de circulación de las corrientes oceánicas, que se conocen como giros.


Algunos de los objetos que se encontraron.

Una vez que quedan atrapados en los giros, los plásticos se desmenuzan y quedan convertidos en microplásticos, y así es como pueden llegar a ser ingeridos por criaturas marinas.

El mensaje del estudio es claro, dice Laurent Lebreton.

"Todo se remite a cómo usamos el plástico", explica.

"No podemos deshacernos de los plásticos. En mi opinión son muy útiles, en medicina, transporte y construcción. Pero creo que debemos cambiar la forma en como los usamos, sobre todo los que se usan una sola vez y los objetos que tienen una vida útil muy corta".


FUENTE: http://www.bbc.com/mundo/noticias-43515386